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Joven de 27 años se atrasó con el alquiler, el dueño le pegó un culatazo y perdió un ojo

SCALDIA
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Le pegó un culatazo y perdió un ojo, Un joven de 27 años perdió un ojo tras ser atacado por el propietario de la vivienda que alquilaba en La Falda, provincia de Córdoba. El agresor entró al inmueble con su copia de la llave y atacó a la víctima con un arma para recriminarle por un atraso de 15 días en el pago del alquiler.

Le pegó un culatazo y perdió un ojo

Eran las 7 de la mañana del 21 de julio cuando Federico Zárate, la víctima, fue asaltado en su hogar por el dueño del departamento, que entró con su propia llave y lo amenazó con un arma. La pareja del sujeto también intentó intervenir en el episodio.

«Esa mañana tocaron la puerta muy fuerte, me levanté y veo a Enrique junto a Luciana, su pareja. Ella me agarró del hombro y él me apuntó con una pistola en la cabeza, me amenazó y me pidió que me vaya porque me había atrasado dos semanas con el alquiler», relató el joven al canal El Doce de Córdoba.

Le pegó un culatazo y perdió un ojo

«Habíamos discutido porque me había atrasado un par de semanas con el pago. Pero jamás pensé que me iba a atacar así. Entró sacado al departamento, me quería matar. Me apuntó con el arma, me gritaba y me pegaba en el pecho buscando una reacción«, agregó.

El agredido quiso grabar el ataque

La reacción de Federico fue volver a su cuarto y buscar el celular para grabar el ataque. Fue peor.

«Ahí me apuntó y luego me amenazó que si no me iba era capaz de matarme. Acto seguido me dio un culatazo en el ojo y me sacó el celular», recordó.

Federico tuvo que ser internado en el Hospital Córdoba, en la capital de la provincia, donde pasó por una operación de cuatro horas para intentar «rearmar» su ojo derecho.

«Lamentablemente no lo puedo recuperar», contó luego el joven, quien ya denunció al dueño del departamento.

Marcelo, el padre de Federico, apuntó que el golpe fue tan fuerte que «la médica que lo atendió dijo que se le salió la retina y eso es irreversible», pero que fue posible reconstruir la estructura ósea.

«Nunca tuve problemas con él. Se llama Enrique Herrero. Me atrasé con el alquiler dos semanas y pasó lo que pasó», convino el muchacho, quien tras ser dado de alta intentó volver a su casa y se encontró con que el dueño había cambiado la combinación de la llave.

Entre las quejas de Herrero para con Federico había una cuestión por música a alto volumen y por falta de pago. El contrato de alquiler era por seis meses y el inquilino se había retrasado dos semanas en la cuarta cuota.

La justicia de Córdoba ya ordenó allanar la casa de Herrero y en ese operativo se secuestraron varias armas de fuego.

«Estamos a la espera de que se haga justicia», señaló el padre de Federico.

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