Los acuerdos comerciales siempre generan un amplio espectro de reacciones en los distintos sectores económicos de un país. Algunos se benefician enormemente, mientras que otros enfrentan serias desventajas. En el contexto del reciente acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, es crucial entender quiénes son los ganadores y perdedores, y cómo afectarán estos cambios al tejido productivo nacional.
Beneficios para la carne, recursos naturales y la economía digital
El reciente acuerdo comercial ha generado expectativas positivas en varios sectores. Los ganadores son aquellos que poseen ventajas comparativas y que verán una reducción significativa en sus costos operativos. En particular, el sector cárnico se destaca como uno de los principales beneficiarios.
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda, expresó que se espera un incremento en las exportaciones de carne, estimando que entre 20.000 y 80.000 toneladas podrían ser exportadas. Además, enfatizó que los productores argentinos son competitivos en el mercado internacional.
Un informe de Empiria identificó varias oportunidades en este acuerdo, incluyendo:
- Recursos naturales
- Carne
- Farmacéuticos no patentados
- Combustibles y aceites
- Oro y plata
Por otro lado, el sector de la economía del conocimiento también se muestra optimista. Aunque aún se considera que el acuerdo carece de detalles específicos, la posibilidad de alinear estándares con Estados Unidos es vista como un paso positivo. Este acuerdo incluye reglas que facilitan el comercio digital y garantizan la transferencia segura de datos, lo que podría ser fundamental para el crecimiento de fintechs y startups en Argentina.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, subrayó que este pacto permitirá que Argentina se integre de manera más efectiva en la red global de comercio digital, brindando seguridad jurídica a las empresas tecnológicas.
Además, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, expresó su satisfacción por el acuerdo, sugiriendo que podría permitir a Argentina recuperar posiciones en cadenas globales donde había perdido terreno.
El delicado equilibrio en el sector farmacéutico
El sector farmacéutico representa un capítulo crítico en este acuerdo. La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) ha manifestado su apoyo a un acuerdo que promueva la competencia y el acceso a medicamentos, siempre que se respete un balance en la propiedad intelectual.
Un empresario del sector destacó la importancia de mantener un equilibrio regulatorio. Afirmó que si Argentina respeta sus directrices de patentamiento y cumple con los estándares de la OCDE, no debería haber inconvenientes. Sin embargo, subrayó que el país debe evitar las patentes de segundo uso, que tienden a extender las patentes de manera indefinida, generando monopolios y precios abusivos.
En este sentido, el acuerdo busca mejorar la protección de los derechos de propiedad intelectual, un aspecto positivo según Sturzenegger. No obstante, algunas voces en la industria local temen que la armonización de estándares internacionales pueda llevar a presiones para flexibilizar los criterios de patentabilidad, lo que podría afectar el acceso a medicamentos en el país.
Sectores en declive: autos, maquinaria y pymes
A la inversa, hay sectores que se perfilan como perdedores en este nuevo panorama. La industria automotriz, maquinaria, electrónica, químicos y las pequeñas y medianas empresas (pymes) son algunos de los más vulnerables. Este acuerdo podría abrir las puertas a una competencia directa, poniendo en riesgo a numerosas empresas locales.
Según Max Capital, las empresas que dependen de la producción local o están vinculadas a Brasil se verán perjudicadas, especialmente en áreas donde Estados Unidos tiene ventajas comparativas, como en la producción de medicamentos y vehículos.
Las preocupaciones son extensas, incluyendo:
- Ingreso de autos y maquinaria sin requisitos regulatorios locales
- Normativas estadounidenses como único estándar
- Posibles conflictos con las reglas del Mercosur
El presidente de Industriales Pymes Argentinos, Daniel Rosato, advirtió que Argentina no está en condiciones de beneficiarse de acuerdos comerciales, ya que la competitividad es un problema persistente. Sin embargo, reconoció que el pacto podría traer beneficios en términos de tecnología y bienes de capital.
Acero y aluminio: un punto ciego en el acuerdo
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, destacó que el acuerdo deja fuera a sectores clave como el acero y el aluminio, que son fundamentales para la industria argentina. La falta de avances en este ámbito representa una gran preocupación para el entramado industrial del país.
A pesar de esto, el acuerdo podría abrir la puerta a la flexibilización de los aranceles del 50% que actualmente enfrenta el acero y el aluminio, así como la posibilidad de establecer cupos de importación para la producción argentina. Sin embargo, la continuidad de estas barreras seguirá condicionando los beneficios para industrias que dependen de estos insumos.
Perspectivas del sector corporativo estadounidense
Desde Portfolio Personal Inversiones, se ha considerado que este acuerdo marca el inicio de un nuevo capítulo en la relación bilateral entre Argentina y Estados Unidos, abarcando una variedad de temas como tarifas, normas, acceso agrícola y comercio digital.
La AmCham Argentina celebró el acuerdo como una señal clara de confianza mutua, posicionando a Argentina favorablemente en un contexto global cada vez más competitivo. La eliminación de barreras, según la entidad, mejorará la competitividad del sector exportador argentino y permitirá al país aprovechar tendencias como el nearshoring y el friendshoring impulsadas por Estados Unidos.
En resumen, mientras algunos sectores se preparan para capitalizar las ventajas del acuerdo, otros deben enfrentar desafíos significativos que podrían impactar su viabilidad a largo plazo. Es fundamental que las políticas nacionales acompañen estos cambios para asegurar que el país no solo se adapte, sino que también prospere en este nuevo escenario comercial.

