La inseguridad en Rafaela vuelve a golpear con fuerza. En la madrugada del miércoles, un joven ingresó herido de bala al Hospital Jaime Ferré tras ser atacado por la espalda mientras esperaba frente a una vivienda en el barrio Zazpe. Lo más alarmante: no hubo llamado al 911, no hay testigos y tampoco se sabe quién disparó.
Según su testimonio, había llegado en moto y mientras llamaba a la puerta de una casa, recibió un disparo sorpresivo por la espalda. Alcanzó a huir, herido y desorientado, recorrió varias cuadras hasta que su familia logró asistirlo.
Balazo directo al muslo
Ya con una importante pérdida de sangre, el joven se presentó horas más tarde en el hospital, donde los médicos constataron que el proyectil había quedado incrustado en su muslo izquierdo. A pesar de la seriedad del caso, el herido se retiró por sus propios medios tras ser atendido.
Silencio total: sin testigos ni detenidos
El caso encendió todas las alarmas, no solo por la violencia del ataque, sino porque nadie pareció haber visto ni oído nada. Ningún vecino llamó al 911, y hasta ahora no hay detenidos ni pistas firmes sobre el atacante.
La falta de respuestas y el hermetismo que rodea el episodio generan aún más preocupación en una ciudad donde los ataques armados ya no son novedad, sino rutina.















