Por ANDRES GIMENEZ – En el marco de la investigación por la moto Keller 110 sustraída ayer en Barrio Bustamante, personal de la Comisaría 1ª y el Comando acudieron a un domicilio en calle Capella, Barrio San José. Aunque los resultados respecto a la moto buscada fueron negativos, el operativo arrojó un hallazgo inesperado.
Moto robada en Sunchales en el patio de la vivienda
Durante el registro, autorizado por la propietaria del lugar, los agentes encontraron una moto Corven Energy 110 estacionada en el patio. Al ser consultada, la dueña afirmó que el vehículo pertenecía a un amigo de su hijo, un menor de edad que llegó desde Sunchales.
Posteriormente, la Policía tomó contacto con la Comisaría 3ª de Sunchales, que confirmó la denuncia de robo de una moto con las mismas características. Ante esta información, se procedió al secuestro formal del rodado y a notificar a las autoridades competentes.
Avances a medias y muchas preguntas
Aunque la moto Keller robada en San Cristóbal sigue sin aparecer, este hallazgo pone de manifiesto la extensa red de circulación de vehículos robados en la región, que muchas veces involucra menores de edad y zonas periféricas.
Vecinos exigen más patrullajes y controles efectivos en barrios como San José y Bustamante, donde la inseguridad crece sin freno. La comunidad también cuestiona la frecuencia con la que propiedades privadas son usadas como depósitos de elementos robados, sin que se determinen responsabilidades claras.
¿Quién responde por esta cadena de delitos y el impacto que generan en la vida diaria de los sancristobalenses?















