Por ANDRES GIMENEZ – En el primer incidente, los delincuentes forzaron unas rejas y se llevaron milanesas del comedor. El personal se vio obligado a realizar reparaciones para asegurar las instalaciones. Sin embargo, al día siguiente, los ladrones regresaron, violentaron nuevamente las rejas y se llevaron carne picada del freezer, además de romper una ventana blindada.
La directora de la escuela, Juan Bautista Alberdi, informó que, además de los alimentos, también fueron sustraídos diez helados y una escalera.
El personal de la Policía de Investigaciones (PDI) está trabajando en el relevamiento de la escena del crimen para reunir pruebas que permitan identificar a los responsables.
Estos actos de vandalismo y robo afectan no solo a la infraestructura de la escuela, sino también al bienestar y la seguridad de los estudiantes y el personal educativo. La comunidad espera que las investigaciones avancen rápidamente y se tomen medidas para prevenir futuros incidentes.















