La ciudad de San Cristóbal atraviesa momentos de tensión por la creciente cantidad de robos y hechos de inseguridad que preocupan a toda la comunidad.
El lunes por la noche se concretó una reunión clave convocada por vecinalistas, que reunió a la cúpula de la Unidad Regional XIII, al Intendente local y a las dos fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Una ciudad cansada de los delitos
Los vecinos manifestaron que la ciudad perdió la tranquilidad y que la paciencia está agotada debido a la seguidilla de robos que ocurren diariamente. Reclaman medidas urgentes para frenar la inseguridad.
El punto de mayor indignación se produjo el último fin de semana, cuando dos menores, conocidos en el ámbito delictivo, rompieron vidrieras de comercios céntricos, causando destrozos y llevándose prendas de vestir.
La polémica decisión judicial
Mientras las autoridades se encontraban reunidas por la problemática, trascendió que la Jueza de Menores ordenó la liberación de los jóvenes detenidos, aunque dispuso que fueran internados en el hospital por problemas de adicciones.
Incluso, durante la medianoche, un grupo de policías debió trasladarse hasta Santa Fe para llevarlos en el mismo móvil que los adolescentes habían intentado destruir a ladrillazos durante su detención.
Incertidumbre en la fuerza policial
La decisión judicial generó malestar en la fuerza, ya que consideran que pone en riesgo su trabajo y su integridad cada vez que logran detener a un delincuente, para que luego recuperen la libertad rápidamente.
La comunidad y las autoridades locales esperan que estas situaciones no desmoralicen a los efectivos, hoy considerados la última línea de defensa frente a la delincuencia.












