El primer caso tuvo lugar en un comercio ubicado en calle Saavedra al 300, donde según el testimonio de una empleada, un hombre ingresó al local y aprovechó un descuido para llevarse la caja registradora.
El delincuente huyó corriendo y, tras una breve persecución, descartó el objeto en la esquina de Salta y Saavedra. El propietario constató la faltante de alrededor de $40.000.
El segundo hecho se registró en un local de indumentaria de calle Hipólito Yrigoyen al 900, donde el dueño advirtió la rotura casi total de una de las vidrieras frontales. Aunque todavía no se precisaron faltantes, algunas prendas cercanas a la vidriera dañada habrían sido sustraídas.
La Fiscal en turno fue informada de ambos episodios y ordenó las diligencias correspondientes. Las investigaciones continúan para identificar a los responsables.















