El operativo se inició cuando los efectivos sorprendieron a los sujetos trasladando un animal porcino con vida, cuya procedencia no pudieron justificar. Al advertir la presencia policial, los individuos arrojaron el animal hacia el interior de un domicilio, intentando eludir el control.
Al ser interceptados, ambos se tornaron hostiles y agredieron físicamente al personal policial, propinando golpes y patadas con el objetivo de evitar su detención. Como consecuencia del forcejeo, dos efectivos resultaron con lesiones de carácter leve.
Tras dar intervención al Fiscal en turno, se dispuso que ambos sujetos permanezcan detenidos, mientras avanzan las actuaciones judiciales correspondientes.
El animal porcino fue secuestrado de manera preventiva, quedando a resguardo hasta que se logre determinar su procedencia.












