Hoy, la planta de agua potable se presenta en un estado de abandono que haría sonrojar a cualquier responsable. Con agua estancada y en condiciones insalubres frente a la instalación, la situación es preocupante porque podría afectar las napas de la zona.
Irónicamente, esta planta se encuentra a escasos metros de las residencias de un funcionario municipal, quien, evidentemente, no deben tener la necesidad de buscar agua aquí.

Ante esta alarmante realidad, los concejales Pablo Bonacina y Edgardo Martino, respaldados por los reclamos de vecinos y usuarios, elevaron un pedido de informe al Municipio. Su preocupación se centra en la falta de higiene y la incertidumbre sobre la potabilidad del agua que se entrega a la comunidad. La planta, se ha convertido en un claro ejemplo de abandono y contaminación.

Los vecinos del barrio no se contienen al expresar su descontento por la inacción de quienes prometieron un cambio. La desconexión entre las autoridades y las necesidades de la comunidad se hace cada vez más evidente, y los vecinos exigen respuestas y acciones concretas.

En resumen, la potabilizadora de barrio San José no solo refleja un estado de abandono, sino que también pone de manifiesto la falta de compromiso de los gobernantes con su comunidad.












