Proponen impuesto al pedo – La idea de gravar a los ganaderos por las emisiones de metano, un gas altamente contaminante, ha desencadenado un debate intenso sobre la sostenibilidad agrícola y la economía regional. A continuación, profundizaremos en esta polémica, sus implicaciones y las reacciones que ha suscitado.
El 18 de septiembre de este año, se presentó formalmente en la legislatura bonaerense un proyecto por parte de una legisladora kirchnerista, que propone una tasa ambiental a los ganaderos por el metano que liberan sus animales. Aunque el concepto puede parecer insólito, se enmarca en un contexto más amplio de preocupación por el cambio climático y la necesidad de adoptar políticas medioambientales efectivas.
Un impuesto al ganado por el metano liberado al aire
La propuesta busca recaudar fondos a través de la creación de la Tasa Ambiental sobre el Metano en Buenos Aires (TAMBA), destinada a mitigar las emisiones de este gas de efecto invernadero. En su primer artículo, el proyecto establece que la tasa será aplicada a los ganaderos con el fin de promover una gestión más responsable de los residuos y las emisiones.

La TAMBA tiene como objetivos clave:
- Compensar las emisiones de metano generadas por la ganadería mediante una gestión eficiente de los residuos sólidos urbanos.
- Fomentar el desarrollo sostenible y mejorar las condiciones sociales, ecológicas y productivas en la región.
- Establecer responsabilidades claras para los sujetos obligados de la ley, es decir, las entidades ganaderas en Buenos Aires.
Sin embargo, la implementación de esta tasa plantea varias interrogantes. Por un lado, la forma en que se cobrará la tasa no está clara: ¿se calculará por cabezas de ganado, hectáreas, o algún otro criterio? Por otro lado, el hecho de que los animales no sean los responsables directos del pago podría desincentivar la producción y generar más problemas económicos en un sector ya golpeado.
Original, pero no nuevo
La idea de gravar las emisiones de metano no es exclusiva de Argentina. De hecho, se han presentado propuestas similares en otras partes del mundo, como en Dinamarca, donde se buscó un enfoque similar para la Unión Europea. La controversia en torno a estas iniciativas ha sido significativa, generando un debate sobre la efectividad y viabilidad de tales medidas.
En Argentina, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ha explorado alternativas más innovadoras, como la creación de un «ganado ecológico». Este proyecto propone el uso de dispositivos en el ganado que podrían ayudar a recuperar y reciclar los gases emitidos, presentando una solución alternativa a la simple imposición de impuestos.
A nivel global, el ganado contribuye aproximadamente con un 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, un dato que, aunque relevante, no lo coloca entre las principales fuentes de contaminación. Esto plantea la pregunta de si enfocar esfuerzos en gravar a los ganaderos es realmente la solución más efectiva para combatir el cambio climático.
¿Cómo recaudar más para la provincia de Buenos Aires?
Las reacciones ante esta propuesta no se han hecho esperar. Líderes del sector ganadero, como el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, han expresado su descontento, afirmando que tales medidas podrían ser contraproducentes para la producción y el empleo. Desde CARBAP, se argumenta que «sumar una tasa al ‘metano de las vacas’ no reduce emisiones, sino que reduce producción, competitividad y empleo».

Además de la TAMBA, algunos sectores han propuesto impuestos alternativos, como uno que gravaría la «improvisación legislativa», lo que evidencia un creciente malestar en el sector. Este tipo de iniciativas despiertan la necesidad de un debate más profundo sobre las políticas que se deben adoptar para fomentar la sostenibilidad sin comprometer la economía local.
Retos y oportunidades en la implementación de la TAMBA
Si bien la TAMBA busca generar ingresos para la provincia, su implementación enfrenta varios desafíos:
- Identificación y medición: Es complicado establecer un método eficaz para medir y gravar las emisiones de metano de manera justa y precisa.
- Impacto en la producción: Hay preocupaciones sobre cómo esta tasa podría afectar la producción ganadera y, por ende, la economía de la región.
- Resistencia del sector: Los ganaderos no están dispuestos a aceptar nuevas cargas sin garantías de que realmente contribuirán a la reducción de emisiones.
Sin embargo, también existen oportunidades. La TAMBA podría incentivar a los productores a adoptar prácticas más sostenibles y responsables, promoviendo un cambio hacia métodos de producción menos contaminantes.
Perspectivas a futuro del sector ganadero en Buenos Aires
La propuesta de la TAMBA abre un debate crucial sobre el futuro del sector ganadero en Buenos Aires. A medida que las preocupaciones sobre el cambio climático se intensifican, las políticas deberán ser diseñadas con un enfoque equilibrado que considere tanto la necesidad de proteger el medio ambiente como la viabilidad económica de la producción ganadera.
El camino hacia una agricultura más sostenible en la provincia podría involucrar no solo impuestos, sino también incentivos y programas de educación para los productores. Esto podría incluir subsidios para la adopción de tecnologías más limpias y métodos de producción que reduzcan las emisiones de metano.
La implementación de la TAMBA, aunque controversia, podría ser un paso hacia un futuro donde la producción ganadera y la sostenibilidad vayan de la mano, siempre y cuando se lleve a cabo un diálogo abierto y constructivo entre todos los actores involucrados.



