Los delincuentes, aprovechando la ausencia de medidas de seguridad adecuadas, lograron sustraer una variedad de artículos, incluyendo herramientas esenciales y electrodomésticos.
El primer incidente se reportó desde una residencia en la Calle Azcuénaga al 100, donde los propietarios lamentaron la pérdida de una bomba centrífuga, una lijadora, una extensión eléctrica y una pala. La falta de medidas de seguridad en la propiedad facilitó la acción de los ladrones. Poco después, otro ciudadano, esta vez de la Calle Almirante Brown al 1400, denunció la sustracción de una bomba centrífuga de su hogar. En un hecho similar, desde la Calle Laprida al 1700, se reportó la desaparición de otro equipo similar.
La ola de robos continuó en una vivienda de la Calle Maipú al 1800, donde los asaltantes, tras forzar una ventana y una puerta trasera, lograron llevarse dinero en efectivo, otra bomba centrífuga, un par de zapatillas y una pava eléctrica.
En un giro positivo, el personal del Comando local logró la aprehensión de un joven de 21 años, sorprendido en el acto de sustraer una garrafa. Aunque inicialmente intentó evadir a la policía, se estableció rápidamente que el objeto pertenecía a un residente de la Calle Urquiza al 1100. Tras completar las diligencias pertinentes, el sospechoso fue puesto en libertad.
Estos incidentes subrayan la creciente preocupación por la seguridad en la comunidad de San Cristóbal y la necesidad de adoptar medidas preventivas más eficaces para proteger las propiedades. Las autoridades locales instan a los residentes a reforzar la seguridad en sus hogares y a reportar cualquier actividad sospechosa.















