El primer incidente involucró a un hombre, cuyo Ford Ka fue vandalizado mientras estaba estacionado en la calle Güemes al 200. El propietario descubrió que la ventana trasera del lado del conductor había sido rota y que una cantidad de dinero en efectivo fue sustraída de la guantera. La Policía de Investigaciones (PDI) llegó al lugar para realizar las indagaciones pertinentes, logrando incluso secuestrar un elemento que se habría utilizado para romper el vidrio del automóvil.
Casi en paralelo, una joven de 25 años se enfrentó a un destino similar. Tras dejar su vehículo frente a la gomería de la Estación de Servicio Dapsa y disfrutar de su velada en el mismo local bailable, encontró el vidrio trasero derecho de su coche roto. Lo más grave es que, de dentro, fue robada una notebook que estaba guardada en una mochila, dejando a la víctima tanto en shock como en una situación de pérdida material significativa.
Estos incidentes han encendido las alarmas en la comunidad de San Cristóbal, donde los vecinos se muestran preocupados por la seguridad en las inmediaciones de locales de ocio nocturno. La PDI continúa con las investigaciones, buscando dar con los responsables de estos robos que han marcado una noche que, para las víctimas, debía ser de disfrute y no de desazón. Las autoridades locales instan a la ciudadanía a reportar cualquier actividad sospechosa y a tomar precauciones adicionales al estacionar sus vehículos durante la noche.















