La jornada estuvo marcada por la emotiva despedida de Javier Ayala, presidente saliente del Club Unidad Sancristobalense. En su discurso, Ayala expresó su orgullo y satisfacción por el camino recorrido y los logros alcanzados. «Tengo muchos recuerdos encima, demasiado fue el camino recorrido. Han sido años de mucho trabajo, lleno de retos y emociones, experiencias únicas, nuevos amigos, y muchas sonrisas que me llevaré para siempre», manifestó.

Ayala destacó el «trabajo titánico» realizado en beneficio del club, abarcando desde la infraestructura hasta la parte deportiva y social, agradeciendo el apoyo de colaboradores y socios. Señaló que, aunque queda mucho por hacer, gran parte de la ruta ya está trazada.
Proyectos de Infraestructura y Agradecimientos
El presidente saliente hizo hincapié en la aprobación de un plan de infraestructura a cinco años, que contempla nuevas áreas, renovaciones y mantenimiento. Dentro de este plan, se culminó exitosamente la obra del espacio de la Planta Alta, inaugurado recientemente y que se suma a los servicios de salones del club para eventos privados y masivos, ya disponible para alquiler.

Además, informó sobre la obra en curso de una nueva unidad de sanitarios para damas y caballeros en el espacio de eventos al aire libre del Salón de Usos Múltiples, que se realiza a través del Programa «Brigadier» del gobierno de Santa Fe.
Finalmente, Javier Ayala dedicó palabras de agradecimiento a todos quienes lo acompañaron en su gestión: colegas de la Comisión Directiva, conserjes, secretarias administrativas, el coordinador del Salón Gonzalo Caula, concesionarios, profesores, colaboradores de mantenimiento, deportistas, amigos, socios y, de manera especial, a su familia por su «tolerancia, paciencia, guía, sabiduría, esfuerzo y sudor».
Concluyó su discurso deseando el mayor de los éxitos a la nueva Comisión Directiva, ofreciéndose como un «fiel soldado» y reafirmando su orgullo por haber liderado un equipo que trabaja con pasión e integridad por el genuino beneficio del club, al que considera su «segunda casa».















