En un incidente de riesgo extremo, el Comando Radioeléctrico tomó medidas decisivas al aprehender a un joven de 19 años que conducía a una velocidad peligrosamente alta, poniendo en grave peligro tanto su vida como la de terceros.
La situación escaló cuando, al intentar detenerlo, el conductor emprendió una fuga, desencadenando un seguimiento controlado que culminó en la terminal de ómnibus, donde finalmente se logró detener su marcha.
El personal policial procedió al traslado del individuo y al secuestro del vehículo involucrado. Después de completar las diligencias de rigor y notificarlo de la causa, se le otorgó la libertad.
Este incidente resalta la importancia de abordar de manera inmediata y eficaz comportamientos de riesgo en las vías públicas para garantizar la seguridad de todos.












