Tres misteriosas historias enterradas en el Cementerio Municipal de Santa Fe para conocer en Halloween

AIRE recorrió la necrópolis para descubrir las leyendas que yacen en las profundidades. Conocé los mitos en torno al panteón de Rafael Mansilla, a la Escultura Abandonada y a un estudio de psicofonía de ultratumba.

Cementerio Municipal de Santa Fe, Todos nos vamos a morir, y una vida sana, plena y feliz, requiere en algún momento acercarse al concepto de la muerte con serenidad. AIRE recorrió el Cementerio Municipal, para conocer las historias y leyendas que yacen en las profundidades de la necrópolis. Los mitos en torno al panteón de Rafael Mansilla, a la Escultura Abandonada y a un estudio de psicofonía de ultratumba.

Cementerio Municipal de Santa Fe

Estás en el Cementerio y un viento fresco, de esos que te recuerdan que estás vivo te roza la piel. Alrededor, solo hay mausoleos de mármol, cemento, bustos blancos y arte funerario. En el interior, descansan los santafesinos de otras épocas y te preguntas qué habrá después de la muerte. ¿Estarán en otro lugar, en el Cielo, en el Infierno, o será que realmente no hay nada y solo viven en los recuerdos? Imposible saberlo. 

Caminás por la calle principal, doblas a la derecha unos 10 metros y hay un panteón que resalta sobre el resto. Está lleno de ofrendas y placas, una especie de santuario como el del Gauchito Gil. Es uno de los lugares más misteriosos de la necrópolis, le dicen la «tumba de los milagros». Durante décadas, los santafesinos llegaron hasta este lugar a pedir favores y milagros al doctor Rafael Mansilla, aunque no se conoce si concretó algún hecho sobrenatural.

Cementerio Municipal de Santa Fe

Mansilla no fue ni un cura ni estuvo relacionado con la religión. Fuentes periodísticas sostienen que fue un médico que ayudó a muchas personas en su época y que, una vez muerto, despertó el fervor de los santafesinos. Hay diversas historias alrededor de este panteón y de cómo surge la creencia en su condición de milagroso.

Durante décadas, los santafesinos llegaron hasta este lugar a pedir favores y milagros al doctor Rafael Mansilla, aunque no se conoce si concretó algún hecho sobrenatural.

Las historias en torno al Panteón de Rafael Mansilla

  • Las historias urbanas, cuentan, que hace muchos años, se escuchaban lamentos que provenían del interior del panteón. Alguien ofreció un rezo, dejó unas flores y los lamentos se calmaron. A partir de ese momento, la gente comenzó a acercarse pidiendo ayuda espiritual y estas ayudas, se cree, eran concedidas. El panteón está completamente cubierto de placas de agradecimiento.
  • La leyenda de Rafael Mansilla se remonta a la década de 1960 en la ciudad de Santa Fe, precisamente en el Cementerio Municipal, cuando durante una tormenta eléctrica cayó un rayo misteriosamente sobre este panteón que hizo construir Rafael Mansilla. Luego de esto se tejió un misticismo que llevó a varios fieles a montar un «santuario» en ese lugar donde a través de cumplidos se llenó de placas, ofrendas como así también peticiones y hasta trabajos de brujería.
  • Una de las descendientes de Rafael Mansilla confirmó que los restos de ese hombre no están en este panteón y que nunca hubo nadie allí. Hace ya muchos años que la familia donó este mausoleo al Cementerio Municipal para que sea de todos los santafesinos.
El panteón está completamente cubierto de placas de agradecimiento.

Volvés a la calle principal, y te es imposible no observar al final una imponente obra arquitectónica. Se trata del Oratorio, el corazón del diseño del Cementerio. Como una ciudad real, el cementerio se divide en calles secundarias perpendiculares a ambos ejes, donde se disponen los panteones, bóvedas, mausoleos de una rica arquitectura y gran patrimonio escultórico.

El Oratorio, el corazón del diseño del Cementerio.

Esta obra arquitectónica es un Templete Circular, construido en 1905 e inspirado en el templete de Bramante (primer diseñador de la basílica de San Pedro Roma) que se encuentra en Roma desde fines del siglo XV. Aquí la gente se acercaba a orar y a realizar diferentes ofrendas. Los orígenes del Cementerio Municipal coinciden con un período de prosperidad de la ciudad y las obras que ves son el fiel reflejo de esa etapa.

Esta obra arquitectónica es un Templete Circular, construido en 1905 e inspirado en el templete de Bramante (primer diseñador de la basílica de San Pedro Roma) que se encuentra en Roma desde fines del siglo XV.

Un estudio de ultratumba

Pasas el Oratorio y detrás, está la tumba del ex intendente de Santa Fe, Enrique Muttis, quien vivió entre 1934 y 1991. Fue un personaje destacado en la educación y la política. Muchos lo recuerdan porque en 1989 fue Concejal y luego Intendente de la ciudad.

La tumba del ex intendente de Santa Fe, Enrique Muttis.

En 1990 se registraron «voces del más allá» en el Cementerio en una investigación de psicofonía, es decir, la producción de sonidos que no responden a ninguna causa física aparente. Fue realizada en la noche del 5 de agosto y la autorizó Muttis, que en ese momento era intendente. 

Consistió en la colocación de micrófonos y grabadores para detectar ondas sonoras en los panteones desde las 23.30 a las 5.30 de la mañana. Hubo registros de actividad paranormal, y esos sonidos se pueden visitar en el Cementerio.

La Escultura Abandonada

La Escultura Abandonada data de 1889 y es una de las más antiguas de la necrópolis. Emula dos figuras entrelazadas que representan al ángel de la resurrección indicando el camino al cielo en el día del juicio final y a un alma redimida. Muestran la temática del acompañamiento del alma con un estilo realista de reminiscencias barrocas. 

Fue hecha de mármol de Carrara con técnica de talla directa. Su autor es Federico Fabiani, un escultor genovés que vivió entre 1835 y 1914, y realizó diversas obras para el cementerio de Génova como así también varias necrópolis latinoamericanas. Esta escultura fue encargada por Manuel Gálvez con el objetivo de incorporarla al panteón familiar. La obra llegó a Santa Fe en 1890, pero Gálvez estuvo disconforme porque había solicitado que fuera realizada en un solo bloque de mármol, y el autor lo hizo en dos.

Además, durante el traslado perdió una de las alas y la embarcación que la trajo continuó su viaje hacia Chile, por lo que no se pudo recuperar la pieza. A raíz de esto se inició un juicio que duró más de 30 años y entre tanto la escultura quedó abandonada en los jardines del cementerio, donde la había depositado la empresa de transporte. Finalmente, el ex gobernador Ricardo Aldao compró la escultura a $3000 de la época y luego la donó al cementerio. 

¿Por qué tanto miedo a morir?, si a ese fenómeno, todos lo vivirán tarde o temprano. Al no poder resolverlo, angustia, y por eso se lo niega e ignora. Pero hay que hablarlo, para ser consciente y soportarlo sanamente. Saberle un final a todo, inclusive a la vida, le da sentido a la vida completa.

LO MAS VISTO

Exclusive
PetShop

ULTIMAS NOTICIAS