El hombre fue condenado a 14 años de prisión en un juicio abreviado en Misiones.
El 13 de marzo del 2015, una mujer se presentó en la comisaría de Garupá, en Misiones, con su sobrina de 12 años. Ese día fue el primero de una investigación que llevó al padre de la menor ante el juez, acusado de abusar de ella desde que tenía 8. La Justicia lo condenó a 14 años de cárcel.
“Preparate para esta noche, para eso te crié, te entrené para esto”, es una de las frases que le decía el acusado. El hombre es un albañil de 68 años. Todavía resuena en la cabeza de la víctima la frase que anticipaba el horror. La menor había sido abandonada por su mamá y este hombre, que se suponía que debía cuidarla, la sometió a un infierno que duró cuatro años.
La declaración de la nena en Cámara Gesell avaló su relato. Los estudios médicos después determinaron que presentaba desgarros en sus genitales compatibles con una violación. Pero no habían abusado de ella una sola vez, ni dos. Las lesiones indicaron que los abusos habían empezado mucho antes de la denuncia.
Debido a que la sumatoria de pruebas en su contra era significativa, el acusado terminó por admitir su responsabilidad en un juicio abreviado. Finalmente fue condenado a una pena de 14 años de prisión. La atribuyeron “abuso sexual simple, varios hechos en concurso real, abuso sexual con acceso carnal, también en varios hechos, agravado por la edad de la menor y por la situación de guarda y convivencia”.


