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Mitos y verdades de las gaseosas y otras bebidas azucaradas

SCaldia
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¿Es verdad que pueden perforar el estómago? ¿Sirven para saciar el apetito? ¿Son tan buenas las gaseosas «dietéticas»? La ciencia tiene algunas respuestas. 

Las bebidas azucaradas son aquellas que tienen azúcar u otros endulzantes, lo que incluye dentro del grupo no solo a todas las gaseosas (excepto el agua con gas) sino también a los jugos concentrados de fruta, las limonadas artificiales y las bebidas deportivas. 

Aunque en el imaginario colectivo se asocian con Estados Unidos, vivimos en uno de los países con más consumo de bebidas azucaradas de todo el planeta: según un informe publicado a principios de este año por la Subsecretaría de Bienestar Ciudadano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, consumimos en promedio 137 litros por persona por año.

Esto puede parecer apenas un dato de color, pero deja de serlo cuando empezamos a ver lo que la ciencia tiene para decir sobre los efectos de este tipo de bebidas para la salud de quienes las consumen.

En esta nota desmontamos algunos mitos y te contamos algunas verdades sobre uno de los principales causantes de la epidemia mundial de obesidad. 1

Las gaseosas pueden perforar el estómago

Esto es FALSO. Aunque en algún momento se creía que sí, hoy el consenso científico es que las bebidas carbonatadas no producen úlceras, aunque pueden exacerbar los síntomas de quienes las tienen y hacer sentir cierto malestar estomacal a quienes no las tienen. 

Las úlcera pépticas no son producto del consumo de gaseosas.

Las úlceras pépticas se producen cuando los ácidos que ayudan a digerir los alimentos terminan dañando las paredes del estómago o del duodeno. Como la mayoría de las gaseosas contienen ácido cítrico para preservar y exaltar el sabor, se pensaba que esa acidez podía originar las úlceras.

Pero hoy sabemos que no es así. La principal causa de las úlceras es la infección por una bacteria (Helyobacter pylori) que erosiona las paredes del estómago, aunque hay otras causas como el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroides como la aspirina y el ibuprofeno. 

2

Si tomás bebidas azucaradas, te llenás y después comés menos

Bueno, no quiero deprimirte, pero esto es FALSO y tiene que ver con el modo en que funciona el hambre. Mirate, primero, este videito.

El asunto es que el azúcar que se suele agregar a las gaseosas (la sacarosa, o azúcar de mesa) no disminuye la presencia de la hormona del hambre (la grelina) de la misma manera que lo hace la glucosa, el azúcar que se forma luego de digerir comidas grasosas.

De modo que cuando consumís una bebida azucarada no es que compensás y después comés menos sino que sumás las calorías de la bebida a tu consumo habitual de calorías, porque no te hace sentir llena/o.

3

Las bebidas azucaradas pueden dañar el hígado

Esto es VERDADERO.

Mientras la glucosa puede ser utilizada por todas las células del cuerpo, la fructosa sólo es metabolizada en grandes cantidades por el hígado. 

Cuando consumimos fructosa en exceso -y eso es lo que hacemos cuando tomamos bebidas con azúcar agregada- el hígado no puede lidiar con todo y convierte la fructosa en grasa, parte de la cual comienza a circular por la sangre en forma de triglicéridos y otra parte se acumula en el hígado. 

Hígado sano e hígado graso.

Esto puede conducir a que se desarrolle la Enfermedad de Hígado Graso No Alcohólico (AHGNA)

4

Las bebidas azucaras hacen que engorde

Esto también es VERDADERO.

La fructosa está asociada con un incremento importante de grasa peligrosa en la zona abdominal. El exceso de grasa abdominal, a su vez, está vinculado con un incremento en el riesgo de desarrollar una diabetes de tipo 2 o enfermedades cardíacas. 

5

Las bebidas azucaradas pueden ser adictivas

Esto es probablemente VERDADERO

Se probó en diversos estudios con ratas que los atracones con azúcar funcionan como un estímulo para la liberación de dopamina, un neurotransmisor que está asociado con las sensaciones de placer y que está involucrado en todos los comportamientos adictivos. 

Dado que nuestro cerebro está programado para buscar actividades que liberen dopamina, es posible que en determinadas personalidades el consumo de bebidas azucaradas se torne adictivo, aunque es algo en lo que aún no hay un consenso completo. 

6

Las gaseosas son pésimas para tus dientes

Esto es VERDADERO. 

El azúcar de las bebidas interactúa con las bacterias de tu boca y forma un ácido que ataca tus dientes. Las bebidas regulares son peores porque tienen azúcar, pero incluso las bebidas dietéticas afectan tu salud dental, por los ácidos propios que contienen. 

¿Qué soluciones podés adoptar?

La obvia es no tomar más bebidas azucaradas. Pero hay otras un poco menos drásticas si se te complica demasiado: 

  • Tomar rápido, de manera de dejarle el menor tiempo posible a los azúcares y los ácidos de dañar tus dientes. 
  • Enjuagarse con agua después de tomar bebidas azucaradas.
  • Evitar el consumo de bebidas azucaradas antes de irse a acostar.
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