La lucha contra el narcotráfico en Brasil ha alcanzado niveles alarmantes, y el último enfrentamiento en Río de Janeiro es un claro ejemplo de ello. Con al menos 120 muertes confirmadas, la violencia desatada entre la policía y el Comando Vermelho ha sacado a la luz la cruda realidad de muchas favelas que viven bajo un clima de terror y control. A continuación, exploraremos qué es el Comando Vermelho, su origen y cómo ha llegado a ser una de las organizaciones criminales más influyentes en Brasil.
Contexto de la violencia en Río de Janeiro
El reciente operativo en Río de Janeiro refleja una situación crítica que se ha intensificado en los últimos años. Las favelas de Complexo do Alemão y Complexo da Penha se han convertido en verdaderos campos de batalla, donde la confrontación entre la policía y los grupos criminales se ha vuelto cotidiana. Este escenario es el resultado de décadas de abandono estatal y de una estructura de poder que ha crecido en la sombra del narcotráfico.

Río de Janeiro es una ciudad emblemática, conocida por sus playas y su vibrante cultura. Sin embargo, a solo unos kilómetros de las zonas turísticas, se esconden realidades desgarradoras. En muchos casos, el narcotráfico se ha convertido en la única fuente de ingresos para miles de familias que viven en la pobreza extrema.
Qué es el Comando Vermelho
El Comando Vermelho (CV), que se traduce como «Comando Rojo», es una de las organizaciones criminales más antiguas y poderosas de Brasil. Fundada a finales de la década de 1970 en el presidio de Ilha Grande, el CV nació de una curiosa mezcla de ideología política y criminalidad. En las cárceles, los presos comunes y los militantes políticos compartieron espacio, lo que llevó a una fusión de tácticas de resistencia y organización delictiva.
Con el tiempo, el Comando Vermelho se expandió más allá de las rejas, estableciendo un control sobre el tráfico de drogas en las favelas de Río. Su estructura es bastante peculiar, ya que se basa en un modelo horizontal donde los jefes locales mantienen cierta autonomía, pero rinden cuentas a una dirección central. A finales de los años 80, el CV ya dominaba áreas clave como Alemão, Penha, Maré y Mangueira.
La estructura y operaciones del Comando Vermelho
La organización opera como una red compleja, con líderes históricos que aún ejercen influencia desde prisión. Entre ellos se encuentran Fernandinho Beira-Mar, considerado uno de los cerebros financieros del grupo, y Elias Maluco, conocido por su implicación en el asesinato del periodista Tim Lopes en 2002. A pesar de estar encarcelados, su poder sigue presente en las calles.

Las principales actividades del Comando Vermelho incluyen:
- Tráfico de drogas y armas
- Control territorial en las favelas
- Extorsión a negocios locales
- Venta ilegal de combustibles y servicios
- Violencia y represión comunitaria
Este poder paralela intenta llenar el vacío dejado por el Estado, ofreciendo «protección» a las comunidades en sus territorios, lo que dificulta aún más cualquier intento de erradicación.
El duro saldo de la «guerra»
Los recientes enfrentamientos han dejado un saldo desgarrador, con al menos 120 muertes reportadas. Las escenas en las favelas de Penha y Alemão son un reflejo de la tragedia que se vive en el corazón de Río. Familias enteras se ven obligadas a hacer fila para identificar a sus seres queridos entre cuerpos sin vida, mientras el eco de los disparos aún resuena en el aire.
Las imágenes de esta crisis son una dura realidad que contrasta con la imagen turística de la ciudad. A 20 kilómetros de las playas de Copacabana y Leblon, la violencia y el sufrimiento son palpables. Este flagelo muestra la lucha entre el narcotráfico y las instituciones democráticas, donde el progreso y el bienestar de la sociedad se enfrentan a un poder criminal que parece inquebrantable.
Respuestas gubernamentales y desafíos futuros
El gobierno ha intentado diversas estrategias para abordar la situación, desde operaciones de seguridad hasta iniciativas de desarrollo social. Sin embargo, las respuestas han sido insuficientes ante la magnitud del problema. Las operaciones policiales, aunque necesarias, muchas veces terminan en tragedia y no abordan las causas profundas del narcotráfico.
El desafío es doble: no solo se debe combatir el crimen organizado, sino que también es crucial ofrecer alternativas viables a las comunidades afectadas. La falta de educación, empleo y servicios básicos alimenta el ciclo de violencia que el Comando Vermelho explota.
Entre las posibles acciones que se podrían considerar están:
- Inversiones en educación y formación laboral
- Programas sociales que promuevan la inclusión y el desarrollo comunitario
- Colaboración con organizaciones no gubernamentales para mejorar la calidad de vida en las favelas
- Reformas en el sistema de justicia para garantizar una respuesta efectiva a la criminalidad
La mirada internacional y el narcotráfico
La situación en Brasil no es única, y muchos países de América Latina enfrentan desafíos similares debido al narcotráfico. La comunidad internacional ha comenzado a prestar atención a estos problemas, reconociendo que la lucha contra el narcotráfico requiere un enfoque integral que no solo se centre en la represión, sino también en el desarrollo social y económico.
En este contexto, es vital que los países de la región colaboren y compartan estrategias efectivas para enfrentar el narcotráfico. Las experiencias exitosas en otras naciones pueden ofrecer soluciones innovadoras y adaptadas a la realidad brasileña.
La crisis en Río de Janeiro es un recordatorio de que la lucha por un futuro más seguro y justo es una responsabilidad colectiva que requiere la participación activa de todos los sectores de la sociedad.













