Por ANDRES GIMENEZ – Hace unos 15 días, un vecino de calle Chacabuco al 300 había reclamado por el mal estado de la arteria. En ese momento, los teléfonos de atención de la municipalidad no estaban funcionando, lo que dificultó formalizar la queja.
Paso de la máquina y nuevos inconvenientes
Según relataron los frentistas, días atrás se realizó un repaso con maquinaria vial que arrastró el poco ripio existente. Sin embargo, tras la lluvia del último fin de semana, la situación empeoró y el barro volvió a ser protagonista, complicando el tránsito en la zona.
El reclamo vecinal persiste
Los vecinos insisten en que se necesita una solución de fondo y no medidas provisorias, ya que cada lluvia transforma la calle en un sector prácticamente intransitable.















