El jueves por la noche, Israel lanzó la Operación Rising Lion con más de 200 aviones de combate, junto a operaciones encubiertas de Mossad y drones. El ataque se centró en instalaciones nucleares (como Natanz y Isfahán) y en lanzaderas de misiles.
También fueron alcanzadas residencias de altos mandos iraníes tales como los generales Hossein Salami, Mohammad Bagheri, y Amir Hajizadeh, además de científicos nucleares.
Irán reacciona y promete venganza
Irritado, Irán respondió lanzando más de 100 drones y misiles hacia territorio israelí, aunque la mayoría fueron interceptados. Sus líderes calificaron el ataque israelí como una declaración de guerra, exigiendo “castigo severo” .

Impacto global e inestabilidad
La ofensiva disparó los precios del petróleo cerca del +12 %, y generó sacudones en los mercados financieros (Dow y S&P 500 cayeron entre 1,8 % y 2 %). Además, se suspendieron vuelos en buena parte de la región y se cerró el espacio aéreo.
La ONU, países europeos y EEUU exigieron máxima moderación, al tiempo que Washington se deslindó de una participación directa .















