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La interna de la barra de Colón al rojo vivo: seis heridos y una casa tiroteada

SCaldia
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En la noche del martes en la manzana 11 del Fonavi San Jerónimo hubo un enfrentamiento con armas de fuego y armas blancas.


Un hombre de 48 años (sería cuñado de “Nano” Leiva) recibió varias heridas de arma de fuego que le provocaron lesiones en el antebrazo, muslo, hombro y fractura de cúbico y mano. Ingresó al Hospital Cullen y permanece internado. Minutos más tarde, cerca de las  20.30,  una mujer de 47 años resultó herida de arma blanca en el abdomen y en sus mamas porque quedó en el medio de una pelea a “chuzazos”. Fue intervenida quirúrgicamente de urgencia.

Luego, otra mujer ingresó al Samco de Santo Tomé, sería familiar del reconocido Chuky, integrante de la facción antagónica a Leiva dentro de la barra de Colón. Habría un cuarto herido que no recibió atención médica.

Este miércoles temprano, le secuestraron un revólver calibre 38, a un hombre que sería pariente de Nano Leiva. Minutos después detuvieron a una persona de sexo masculino, oriunda de San José del Rincón que estaba en barrio Centenario armado con un revólver calibre 38.  Más tarde, cerca de las 8.30, tirotearon una vivienda de la manzana 4 . Por lo ocurrido no hay personas heridas.

El doctor Juan Pablo Poletti, director médico del Hospital Cullen,  dijo que Nano Leiva continúa internado mientras que por una cuestión preventiva los heridos que ingresaron anoche fueron internados en salas diferentes.

La guerra continuó este miércoles por la tarde, cuando en otro grave enfrentamiento hirieron con armas blancas a dos jóvenes de 19 y 22 años. El menor de ellos presentó una herida en el rostro y el omóplato, mientras que el mayor, en el cuello. Ambos están siendo atendidos en el Hospital Cullen.

Orlando Nano Leiva continúa internado

Mientras tanto, Nano Leiva sigue internado en el Hospital Cullen tras el reingreso del lunes por la tarde. Es atendido por una infección post quirúrgica ( estaba contemplado que podía suceder). El jefe de la barra brava de Colon había recibido al menos 2 disparos en la noche del sábado 18 de mayo. Su agresor no fu identificado.

Riesgos y privilegios de “ser y pertenecer ” a la barra brava de Colón

Ser el jefe de la barra brava de Colón implica mucho más que liderar el aliento sabalero en las tribunas. En el fútbol argentino se apilan las investigaciones que denuncian que los barras están el medio de negocios ilegales, como la reventa de entradas, la venta de drogas, el manejo de los “trapitos” y de las mujeres que ejercen la prostitución.

De los Leiva se dice que son “los jefes” de barrio Centenario y el pasado 18 de mayo se escribió una página más dentro de la historia de  los Leiva. En un hecho confuso del que aún la justicia no tiene culpables hirieron de al menos seis disparos a Miguel Orlando “Nano” Leiva -que se recupera en el hospital Cullen-, el referente de la barra de Colón.

La historia de los hermanos está atravesada por la violencia, sobre todo por dos hechos que marcaron la agenda periodística: el asesinato de Walter González Montaner y la muerte de Fabricio Echagüe.

La muerte de González Montaner, la mañana del domingo 13 de octubre de 2013, fue un punto de inflexión. Juan Abel “Quique” Leiva -hermano de Nano- terminó condenado por este asesinato en el interior de un bar de la recoleta santafesina: el pub Fiji. González Montaner, que estaba tomando algo con su novia y amigos, era instructor de artes marciales e intervino para parar una violenta pelea en el bar. Lo mataron de un balazo en el pecho.

Quique Leiva estuvo prófugo de la justicia durante siete meses, hasta que fue detenido en el conurbano bonaerense. Está condenado a 30 años de prisión. En enero de 2017 quedó en el medio de otro escándalo cuando se viralizaron fotos del “piletín” que tenía en uno de los pabellones de la Cárcel de Coronda.

pileta cárcel de coronda

En esa semana, la madre de Quique y Nano, Mercedes Franco, habló en exclusiva con Aire de Santa Fe y dijo: “Mi hijo está preso porque tiene códigos. Siempre están hablando de él. Fotos, videos pasean por todos los programas. Esto del piletín es para los chicos que hacen cola desde las 5 de la mañana para ver a sus padres, muertos de calor y de hambre. No es para Quique Leiva ni para los otros presos. Es para los menores que van a ver a sus padres. Mi marido tiene un ACV por escuchar tantas cosas de mi hijo”, aseguró.

La muerte de Fabricio Echagüe

En marzo de 2015, después del triunfo de Unión contra Vélez, un hincha tatengue se enfrentó a balazos con los Leiva cerca de la cancha de Colón. Se llamaba Fabricio Echagüe y murió en el enfrentamiento. El Nano y su hermano Marcos también fueron heridos en el intercambio y condenados a dos años de prisión en un juicio abreviado.

En un primer momento se pensó que la causa de la pelea había sido la rivalidad entre Colón y Unión pero luego la Justicia determinó que el móvil estuvo vinculado con una discusión que comenzó entre mujeres y queterminó a los tiros cuando se metieron los Leiva y Echagüe. En el juicio, los Leiva declararon que una mujer se bajó de una moto y comenzó a insultarlos. Y que después el hombre que estaba con ella, Echagüe, les disparó.

Las internas, peleas y tensiones por el manejo de la barra también son frecuentes. En febrero de este año, por ejemplo, atacaron el auto del “Nano” Leiva con una bomba molotov.

La historia familia también está marcada por una tragedia. En diciembre de 2009 asesinaron a Jonathan Leiva (17 años e hijo de Nano) de un balazo en el pecho cerca de la intersección de calle Arenales y Entre Ríos. La policía detuvo a dos menores y un joven de 19 años.

Hoy, este apellido nuevamente se convierte en noticia, y suma un capítulo más en esta historia que esperemos alguna vez tenga fin: la historia de las barras bravas en el fútbol argentino.

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