Ataque con el nombre de Messi, Las balas no sólo buscaron sembrar terror, sino que el nombre de Lionel Messi en un mensaje mafioso apelaba otra vez a la conmoción. El crimen organizado en Rosario busca desde hace un tiempo arrinconar al poder político con “ataques terroristas”.
El objetivo del ataque contra el supermercado Único, cuyo dueño es José Roccuzzo, suegro del capitán de la selección, fue provocar un hecho de conmoción, ya no a nivel local, sino internacional. Y lo consiguieron de manera muy fácil.

Dos hombres en moto pasaron por Lavalle y Ocampo, donde se encuentra el depósito de la cadena Único y balearon con 12 disparos las ventanas del local. Las persianas quedaron perforadas, y las ventanas rotas. Por ahora no hay pistas sobre quiénes pudieron tramar este atentado. Lo llamativo es el cartel que dejaron los atacantes: “Messi te estamos esperando. (Pablo) Javkin es narco, no te va a cuidar”.
La zona donde se encuentra el supermercado está afectada desde hace tiempo por hechos de extrema violencia. Los barrios Triángulo Moderno y Villa Banana son ejes de ataques entre grupos criminales desde hace tiempo.
Ese tema se trató en las últimas reuniones con el ministro de Seguridad, Claudio Brilloni. Es una zona donde hay patrullajes de Gendarmería, sobre todo en la avenida 27 de febrero. Pero el ataque contra el local de Roccuzzo se produjo igual.
Ante este escenario, la primera lectura que hizo el intendente Pablo Javkin fue de dudar. Habló de “complicidad”. Esa es la palabra que gira, por ahora sin un rumbo definido, sobre el ataque a balazos contra el supermercado Único.

La hipótesis de que hubo complicidad para llevar adelante un atentado que tiene –según interpretan las autoridades provinciales- características de un “ataque narcoterrorista”, viene de parte del intendente de Rosario, uno de los aludidos en el mensaje mafioso, junto al capitán de la selección.
El intendente puso la mirada sobre “los que tienen que cuidarnos”. La sospecha de Javkin es sobre la policía y las fuerzas de seguridad federales, que tenían asignada esa zona para patrullar. “En el video del ataque se ve claramente la tranquilidad con la que actuaron. Es muy sospechoso”, plantean en el municipio de Rosario. “Dudo de todo”, planteó Javkin en la puerta del depósito baleado.
Una de las zonas más violentas de Rosario
La zona donde se encuentra ubicado el depósito central de la cadena de supermercados Único, del empresario José Roccuzzo, padre de Antonela, viene siendo blanco de hechos de violencia extrema.
En varias reuniones que se sucedieron durante las últimas horas, previo a este ataque, se abordó la necesidad de incrementar los patrullajes en ese sector, atravesado por peleas internas entre las bandas narco, sobre todo en barrio Triángulo.
La mención de Messi en un mensaje mafioso buscó generar un impacto más allá del radio de los enfrentamientos entre los grupos criminales. No es un fenómeno nuevo en Rosario, aunque es la primera vez que aparece involucrado como víctima el capitán de la selección nacional.
Anteriormente fueron los medios de comunicación y los periodistas blancos de estas amenazas que buscaron provocar una conmoción inédita en el país.

Se produjeron tres atentados a balazos contra Televisión Litoral y se colgó un cartel en octubre pasado en la puerta de un canal donde se anticipaba: “Vamos a matar periodistas”.
Rosario es una ciudad agujereada por las balas del crimen organizado. Nada quedó indemne al poder del narcotráfico. Fueron baleadas residencias de magistrados, edificios públicos de la justicia provincial y federal, cárceles, comisarías y sedes municipales.
Pero además, murieron 288 personas el año pasado en esta lucha desenfrenada, fuera de control, entre los grupos criminales. Fue el récord de homicidios desde que se tiene registro. Y este año el número de víctimas superó los 56 asesinatos.
Las dudas que plantea el intendente tienen que ver con un escenario palpable en cada investigación judicial, en la que la policía aparece ya no como socio de los grupos criminales sino en un escalafón menor, como empleados.
Este miércoles fueron detenidos un joven de 23 años y su madre policía. El primero era sicario y su mamá le pasaba información de la comisaría 12, donde trabajaba para eliminar a sus víctimas.
La corrupción generalizada hizo supurar esta búsqueda de conmoción permanente que logra romper los límites imaginables en la Argentina



